Los veinte segundos, más felices de mi vida…


            Ya era casi primavera y el sol brillaba en el impoluto cielo, donde no se vislumbraba ni una sola nube. Y como siempre en todas partes del mundo, en esa maravillosa tarde, grandes grupos de chicas y chicos iniciaban un día más en sus clases.

            -Hace ya cinco años desde que vine a esta ciudad, cinco años que la conocí y me hice muy amigo de ella.-

            Uno de los chicos de una de las clases, estaba absorto y pensativo, mirando hacia una de sus compañeras con una sonrisa bobalicona mientras esta conversaba en la otra punta de la clase con unas amigas.

-Que guapa es y no solo eso; su personalidad es genial, tan cariñosa con sus amigos, amigas y también tan agradable y simpática con todo el mundo, ese cabello negro y esa carita blanca, que bonita es…-

            De repente una voz de chico interrumpió los pensamientos del primero.

            -¡Otra vez! Siempre estás igual tío, mirándola como un inútil.-

            Era su compañero de mesa y un amigo que llevaba con él desde que llegó a la ciudad.

            -Pero… ¿De qué me hablas? Yo… No miraba a nadie, simplemente estaba empanado pensando en mis cosas.-

            Su amigo entonces torció el rostro y mirando al suelo le pregunto. -¿Tus cosas? ¿Qué cosas?-

            El joven con un gesto malhumorado y queriendo dejar el tema respondió tajante. –Pues tío, mis cosas y punto… No necesitas saberlas.-

            El otro chico viendo la reacción de su amigo, le respondió en voz baja. –Vamos… Tú y yo sabemos de que “cosas” hablas, no necesito que me lo digas para saberlo.-

            Una vez terminó la frase, señaló con uno de sus dedos a la chica que miraba antes el chico, y que aún estaba conversando y riendo con sus amigas.

            -Si tanto te gusta, ¿por qué no le comentas algo?-

            Añadió el amigo mientras dejaba de apuntar a la joven. –Que… que… que va.- Respondió el joven visiblemente nervioso, para añadir otra cosa de forma más relajada. –Es imposible que salga conmigo, además seguro que ya tiene pareja. Paso de complicarme la amistad que ya tengo con ella, por solo insinuarle que me gusta… Y… ni siquiera sé si realmente me gusta o no, así que es una tontería.-

            El amigo resopló y tocándose el pecho sentenció. –Puedes decir lo que quieras, puedes intentar engañarme, o engañarte a ti mismo. Pero lo que está aquí dentro… tú y yo sabemos que te dicta otra cosa.-

            El profesor llegó e interrumpió la conversación entre los dos amigos, comenzó a explicar sus tediosas teorías sobre la materia que ofrecía. Pero el chico no estaba para nada atengo ese día, las últimas frases dichas por su amigo lo habían dejado todavía más pensativo que al principio de la clase.

            Pasaron los días y al fin alcanzó la primavera y desterró el invierno. La época de las flores había llegado, y así fue como el joven, un día saliendo de clase se encontró a la chica sentada en uno de los bancos del exterior del recinto.-

            -¡Hola! ¿Qué haces aquí aún?-

            La joven se alegró mucho de ver a su amigo y le contestó. –Pues nada rey, estaba esperando a que venga a recogerme mi novio, pero parece que hoy llega tarde por algún motivo.-

            ¡Aaah! Pues si quieres me quedo aquí haciéndote compañía hasta que él llegue.-

            -¡Claro! Sería genial para mi que me acompañaras, así puedo contarte muchas cosas que llevo tiempo queriéndote decir.- Dice la joven.

            El muchacho se sentó entonces en el banco al lado de la chica, y empezaron a hablar de muchos temas cada cual totalmente distintos al anterior.

            -¡Jajajaja! Y entonces le dije cuidado con la manguera que está enchufada, pero como no me escuchó se empapó entera, pobrecita.-

            La chica terminó una de las múltiples anécdotas que le estaba contando al chico.

            -Sí, ¡jajajaja! Pobre tu amiga, tuvo que coger un resfriado increíble. Uff como pasa el tiempo contigo, ha pasado volando.-

            La joven llevaba esperando ya más de dos horas en ese banco y su novio aún no había regresado.

            -¿Cómo es que no llega tu pareja? ¿Le habrá pasado algo?- Le comentó el chico preocupado.

            -Seguro que ha tenido más trabajo del normal, pero ya estará a punto de llegar, además así hemos podido reír y hablar todo este rato.-

            La chica se quedó en silencio cambiando su mirada a una nostálgica, para acto seguido al ver que el chico la miraba, fingir una sonrisa.

            -Vale, me quedaré contigo hasta que llegue entonces, pero espera un segundo ahora vuelvo.-

            El muchacho se levantó del banco y se dirigió a un vendedor de flores ambulante que andaba por el parque ofreciendo sus flores desde hacía un rato.

            -Por favor, querría una rosa. Gracias.-

            El chico pagó la rosa y volvió con la chica que aún estaba allí sentada. –Toma, para ti.-

            La joven no se podía creer lo que veían sus ojos, era solo una flor. Pero el detalle de su amigo era uno de los más bonitos que había recibido en mucho tiempo.

            -Gracias, no tenías porque hacerlo. ¡Me encanta!-

            -Te la mereces y no sufras, seguro que tu novio está bien. Antes vi que pusiste una mirada triste, así que pensé que realmente si estabas preocupada y busqué una forma de animarte un poco.-

            La chica entonces sonrió de nuevo y dándole un abrazo al chico le dijo agradecida. –Eres un gran amigo, gracias por todo lo que has hecho por mi hoy y durante estos cinco años que te conozco… Pero no estaba preocupada por mi pareja porque le pasara algo, sino por otra cosa…-

            Antes de que pudiera concluir la frase, una voz masculina la interrumpió. –Ya he llegado cariño, estaba acabando de atender a una clienta en la tienda, y se ha entretenido mucho, lo siento.-

            Era la pareja de la chica que por fin había llegado, se mostraba visiblemente acalorado y un poco despeinado.

            -¿Cómo es que vienes así? ¿Qué te ha pasado?- Le preguntó la chica.

            -Es que como vi que llegaba tarde me puse a correr lo más rápido posible, porque sabía que hacia mucho que me esperabas aquí sola. Pero ya veo que te han hecho compañía… ¿Quién es ese?-

            Le preguntó su pareja con mala cara y de forma despectiva, a lo cual ella le respondió. –Es un amigo mío que me ha estado haciendo compañía hasta que tú llegaste… - Mirando a su amigo dice. -¡Muchas gracias! Ya hablaremos otro día, ¿eh?-

            El chico que aún estaba sentado en el banco le respondió calurosamente. -¡Claro! Cuídate, ya nos veremos mañana en clase.-

            El novio irritado dice. –Sí, sí, venga adiós, vamos nena…-

            La chica y su pareja empezaron a andar sin apenas hablarse, el uno al lado del otro. Mientras el joven la veía como se alejaba desde el banco de delante de la escuela. Una vez ya dejó de verlos se levantó como un resorte del asiento y gritó. -¡Síííííí! Ha sido una tarde genial y la flor le gustó mucho. Me alegra tanto que me considere tan buen amigo, no me lo puedo creer.-

            Una vez dicho eso, comenzó a andar en dirección a su casa muy alegre. Pero de repente en una calle próxima escuchó como dos personas discutían acaloradamente.

            -Esas voces… ¡Me suenan!-

            El joven salió corriendo en dirección a donde se producía la discusión, y una vez giró la esquina vio un poco mas allá de su posición a su amiga y a su pareja. Que ahora sujetaba la rosa con fuerza que el chico le había regalado, discutiendo.

            -¡Un amigo dices! Pues bien que te vi abrazada a él, muy amiguito tuyo debe ser ese subnormal.-

            Le gritaba el novio a la chica, que no esperó dos segundos en responder. –Claro que sí, al menos me acompañó todo el rato que te estuve esperando. Y al pensar que estaba preocupada por si te había pasado algo a ti, intentó darme ánimos… ¡Y tú lo insultas!-

            El joven agitó la rosa con fuerza mientras le contestaba. –Estaba trabajando, ¿no puedes comprender eso?-

            La chica cansada ya de fingir le replicó. -¿A sí? ¿Trabajando? Y eso de tu cuello… ¿También es de trabajar o de correr? ¡Dime!-

            La joven había descubierto una mancha de carmín de labios en el cuello de su pareja.

            -Esto no es nada… me… mmm… Habré manchado con algo mientras… mmm… hacia el mantenimiento de la tienda. Ya estoy harto de tus acusaciones.-

            El novio más nervioso al ver que su pareja lo habían descubierto, arrojó al suelo y pisoteó la flor que el chico le había regalado antes.

            -¿Pero qué haces?- Pregunta la chica enfadada.

            Se agacho ella para recoger lo poco que quedaba de la flor pisoteada, mientras por sus ojos empezaban a asomar las primeras lágrimas. -¡No quiero verte nunca más! ¿Te enteras? ¡Nunca más!-

            La chica salió corriendo cegada por sus lágrimas mientras su pareja le dedicaba otro desprecio. –Ya volverás. ¡Que yo como tú puedo tener las que quieras!-

            El joven que había presenciado toda la escena, también vio como la chica se disponía a cruzar la calle sin mirar. Y un coche se acercaba a ella a gran velocidad.

            -¡El coche! ¡Cuidado!-

            Gritó y gritó, el chico mientras salía corriendo en dirección a la joven, que no se había dado cuenta de nada. Y cuando esta levantó la cabeza, vio como el coche se le echaba encima, pero segundos antes de que la atropellara, notó como un leve empujón la sacaba del alcance del vehículo. Lo siguiente que escuchó fue un fuerte estruendo mientras caía al suelo.

            -¿Qué? ¿Quién? ¿Qué me ha apartado?-

            El joven, que había llegado justo a tiempo para salvar a la chica, yacía unos metros mas allá tras recibir el impacto del coche. Había ido a caer justo debajo de un reloj que marcaba las siete de la tarde, cuarenta y siete minutos y veinte segundos.

            -No, no, no…-

            Cuando la chica se dio cuenta de lo que había sucedido, rápidamente se levantó y fue a socorrer a su amigo que aún estaba consciente.

            -Estás… Bien… Me alegra… Tanto.- Respondió el joven con un hilo de voz, mientras en el suelo se hacía cada vez más grande una mancha de sangre a su espalda.

            -No hables, te pondrás bien. Ya verás, ahora vendrá la ambulancia y te curarán… Sí, te curarán… Te curarán…-

            La chica estaba arrodillada delante del moribundo joven, que con las pocas fuerzas que le quedaban cogió una de sus manos. –No pasa nada… Tú estás bien, eso es… lo que importa…-

            Tras escuchar eso la chica no pudo evitar empezar a llorar de nuevo. Pero el joven alzó su otra mano y con uno de sus dedos, secó una de las lágrimas que ya recorría una de las mejillas de la joven.

            -No llores… por mí… Pues yo estoy feliz, porque… al final he podido hacer… lo que me ha dictado el corazón…-

            Una vez dichas estas últimas palabras, el chico esbozó una sonrisa de enorme felicidad en su rostro y cerró los ojos…

            El reloj marcaba ahora las siete de la tarde, cuarenta y siete minutos y cuarenta segundos.

            -Los veinte segundos, más felices de mi vida…-

Una tarde de un sábado cualquiera.

Hola a todos, estoy en casa de un amigo de charla con otro. Estamos hablando y tomando un café, le he pedido galletas y me da integrales... eso sí, están ricas y voy a cagar a gusto jajajaja

Me estoy enterando de cada cosa que no voy a decir por privacidad, lo sé a joderse jajaja. Pero si que os iré poniendo frases, todos tenemos un lado cabroncete.

"A ti te voy a dar candela."

"Esto va a ser un campo de nabos."

Mierda tengo que irme, tenemos que ir acompañar a un amigo a comprar canela, ¿para qué será? Le he dicho que canela en rama, así se la mete en el culo y disfruta.

Os dejo un tema de falsa alarma - realidad al caminar. Cuidarse todos y ser felices, otro día más.

Router


            Aquí estoy de nuevo para hablaros de nuestro gran y fabuloso invento… el router. Os diré los pros y contras de tener uno, cuando tenéis el Internet por cable y en vuestro propio cuarto, sumándole un hermano enganchado al Internet.

            PROS.

            1.- Si tienes video consola puedes jugar online y descargar cualquier cosa.

            2.- Puedes tener Internet de cualquier punto de tu casa en tu pc, portátil, netbook, teléfono, etc etc.

            3.- No tienes que pagar nada mensual.

            CONTRAS.

            1.- Tu hermano entra a tu cuarto de madrugada porque quiere conectarse a Internet desde su movil.

            2.- Si no sale un pequeño problema de que no se pueda conectar que sin saber nada, adquiera el “don” de técnico informático y se ponga a joder todo más aún.

            3.- Sigue entrando a tu cuarto cuando no se conecta y a los 5 minutos le vuelve a ir.

            4.- Privacidad nula.

            5.- Que su novia y/o amigos se te conecten y empiecen a ralentizar las descargas.

            6.-  Si no va el router o porque el teléfono le falla, las culpas van para ti, cuando tú estabas fuera de la casa o haciendo otra cosa lejos del router o modem.  

            Podría seguir poniendo contras pero no hace falta que siga.

            Recapitulemos al punto 1. de CONTRAS. No he mentido, es más me ha pasado eso hace una semana. A las 5 de la madrugada entró a mi cuarto para conectar el router, cuando me acuesto desconecto todo del pc, cuantas menos luces mejor.

            Al entrar, lo hace a oscuras, vale… Pero como a esa hora aun es de noche y no se ve nada, está todo más negro que los cojones de un mandril. Se pone a tocar todo, haciendo ruido y no sé como lo hace. Pero mi hermano siempre está resfriado, siempre está sonándose la nariz, tosiendo bajito.

            Ahora imaginar esto, estáis durmiendo y es de madrugada las 5. Os despiertan del sueño y en estado Zombi no sabéis bien lo que pasa, por lo que miráis donde miráis a la puerta y veis una sombra negra y que tose muy bajito... lo último que pensáis en ese segundo es vuestro hermano/a. Yo me asusté cosa mala, se me puso los huevos de corbata, no me pensaba que fuera mi hermano a esas horas y como no veía la luz del router, pues pensé que era un fantasma hasta que encendí la luz.

            A los diez minutos vuelve a entrar y otra vez lo mismo, comienza a quitar el cable y ponerlo en su “sitio” pero como está a oscura no lo puso bien. Me levanto cuando se va y se lo pongo bien para que no vuelva a entrar.

            15 minutos después vuelve a entrar, ya había pillado o casi el sueño. Le dije que se fuera a tomar por culo. Que si no le va que se jodiera.

            30 minutos después… entra de nuevo. El niño mierda no me dejaba dormir.

            Pues así hasta las 8 de la mañana. Entra de nuevo y otra vez. Me cansé, soy muy muy muy paciente pero se me fue la paciencia. Así que moví todo el escritorio y lo puse en la puerta atrincherándome.

            No volvió a entrar más ese día.

            Ayer de noche. Termino de ver un capítulo de mis series que veo y me acuesto a la 1 de la madrugada, y en la cama me pongo a jugar a la PSP un rato. Pues son las 2 de la madrugada y entra mi hermano poniendo el router. Le digo que si no sabe que me molesta las luces que emite que son parpadeos. Y como el cuarto es pequeño pues ilumina bastante porque duermo totalmente a oscuras. Mi hermano ni puto caso, seguía conectando el router, es tonto que no pillaba mis indirectas. Y se lo dije bien claro que se fuera que ni loco me conectaba el router y se fuera a dormir.

            Hoy a las 7 de la mañana entra al cuarto… ¿A qué no lo adivinan para qué es? Exacto el puto router. Lo conecta y a los 5 minutos vuelve. Y le digo –No te pongas a quitar cables ni nada, lo apagas del botón y lo enciendes, esperas 5 minutos y si no te va pues te jodes y no entras más hasta luego que me levanto.-

            Y todos los días igual… me espera esto hasta que mande a tomar por culo el router y se canse mi hermano.

            En fin gente. Ya nos veremos otro día, ser felices y ser buenos u os mando a mi hermano para que os entre al cuarto por las noches y os haga ruidos a oscuras.      

Testamento.

            Bueno aquí estoy de nuevo y me acabo de enterar de algo que no me ha hecho gracia. Hoy con una probabilidad del 200% me queda 1 hora o como mucho 2. El motivo es el siguiente; mi cuñada ha venido y quiere hacer la comida… Ya la hizo una vez y me sentó fatal, tan mal me hizo que estuve durante 3 días con el estomago revuelto y no pude comer pasta en una semana, con solo recordarlo me entra un escalofrío.

            Yo creo que me quiere envenenar o algo por el estilo, no es normal esto. Con lo bueno que soy con la gente y que hoy tenga que morir, pero que le vamos hacer me ha llegado mi hora. Por eso voy a escribir mi testamento, es el primero que hago, no me imaginé que tendría que hacer uno. Así que sin más preámbulos comenzaré con el testamento.

            Diario de Bitácora, fecha estelar mmmmm año 3000 d.C. Estoy en mis últimas 2 horas de vida, no sé como aprovecharlas. Pero antes de nada dejaré algunas instrucciones a la gente y con mi última voluntad.

            Ha sido unos 23 años muy cortos, casi un cuarto de siglo y aun sigo siendo un crío hasta en mis últimas horas, no tengo remedio. Pero también he vivido muchas cosas y he aprendido mucho, aunque hay una persona que no le he hecho caso la mayoría de las veces.

            ¿Qué doy gracias? Y no a Dios porque no existe claro está. Pues doy gracias a mis amigos por tenerlos en los malos y buenos momentos y a esa persona que me quiere. También a la música, repito, MÚSICA no incluyo en ese campo al Reggaeton, ¿pero qué mierda de estilo es eso? en fin no montaré un drama.

            ¿De qué me arrepiento? En verdad de nada, exacto no me arrepiento de nada. Está bien que siempre decía ojala pudiera cambiar el pasado, ojala no te hubiera conocido, etc etc. Pero de esas cosas aprendemos y ¿por qué no decirlo? maduramos. Así que a pesar de tantos palos que me han dado a lo largo de la vida, no me arrepiento de nada. Porque ya estaban mis amigos para ayudarme a levantarme y seguir, eso me recuerda a una frase que dice lo siguiente “No basta levantar al débil, hay que sostenerlo después.”

            ¿Qué más puedo decir? Creo que ya está todo, solo me falta la parte en la que reparto las cosas. Pues ahí voy.

            A mi amigo Nico le dejo mmmmm en mi casa, verás una caja de zapato con unas instrucciones y un pen drive más un disco duro externo, donde tengo todos mis cosas para joder a la gente con virus, hacks y pirateos de todo lo que quieras. Y Mis cosas del Final Fantasy y mis figuras del Metal Gear y Snake.

            A mi amigo Phox le doy el número de la tarjeta de crédito de Neo para que puedas ir de putas gratis.

            A Eric, mmmm a ti no te doy nada. Bueno sí, te doy la victoria en los piques nosotros, ya que somos enemigos.

            A Rafa, te doy mmmmm mis cuentas del Facebook, te diré todo por msn.

            A mi hermano, ¿qué voy a darte? Si ya te tienes el cielo ganado con tu novia.

            A Nazan le doy mi cajita de la felicidad. (piensa mal y acertaras pixi)

            A David mmmmm no sé que darte, si lo que tengo es por ti. Mmmmm te doy, un virus en un pen drive para dominar el mundo y mis libros.

            A Juanky, todos mis comics y anime.

            A Juanjo la guitarra.

            A Vicente mi colección de coches en miniatura.

            A Neo mmmm no sé que darte, desde que eres el elegido señor Anderson no se que darte. Bueno fuera bromas, a ti te doy mi Katana.

            A Anahi doy mi colgante que guardo con mucho cuidado y aprecio.

            A los demás amigos les doy mis recuerdos con ellos, que siempre estaré aunque no en cuerpo.

            A mis enemigos también lo mismo, a pesar de ello, formáis parte de mi y yo de vosotros.

            Y en especial a la persona que más quiero, por estar a mi lado siempre que lo he necesitado. Te doy todo lo que has querido a lo largo de este tiempo, sé que no puedo dártelo en persona por el tiempo que me queda. Pero sabrás que estoy a tu lado todos los días, para animarte y hacerte sonreír como siempre. Y mi cuenta del RO también te doy.

            Ya está hecho mi testamento, muchas gracias por todo lo que me habéis dado y ya nos veremos en la otra vida. Mmmm 30 minutos me quedan, habrá que irse preparando.

            PD: Para que os llegue las cosas ya he encargado a alguien para hacerlo. Y en el entierro, quiero que me enterréis con la psp y baterías, que en el infierno me voy a aburrir mucho.

            Atte: The Forgotten.

Don't look back


            ¿Vosotros quieren jugar a un juego peligroso? Os voy a decir uno, pero no quiero problemas, no me hago responsable y que estas palabras ahora sirvan como testimonio de esta afirmación. No me hago responsable de nadie, estáis por vuestra cuenta.

            Se supone que hay muchos juegos “prohibidos”: la ouija es uno, pero es una porquería, es muy difícil que pase algo jugando. El juego del vaso es otro, es el hijo bastardo de la ouija.

            Pero como dije antes, si os sentís valientes y si creen que tienen las gallas para jugar con cosas que no deben jugar, yo os puedo recomendar un juego muy bueno. Se llama “Don’t look back”

            Las cosas que necesitas son muy simples pero muy estrictas: primero una caja de fósforos o cerillas. De esta caja debes extraer tres, es todo lo que vas a necesitar. Por supuesto vas a necesitar esta caja para encender estos 3 fósforos o cerillas.

            Necesitas una hoja de papel y un boli y finalmente y más importante, necesitas estar completamente sólo en tu casa: no te puede ayudar un amigo, no te puede ayudar un familiar, tienes que ser tú y sólo tú y tienes que disponer de un espacio. No puede ser un cuarto, tiene que ser una casa, lo vas a entender más adelante.

            Tienes que elegir un cuarto, preferiblemente que no tenga ventanas, si en tu casa no hay un cuarto sin ventanas, tienes que asegurar de cerrarlas muy bien y de taparlas lo mejor que puedas. Lo que se tiene que conseguir es que tengas oscuridad total, tal punto que no puedas ver tu propia nariz.

            Una vez que hayas conseguido esto, hay un último requisito, que tienes que hacerlo después de la medianoche. No porque la hora juegue un papel fundamental, sino porque tiene que haber inquietud absoluta.

            Enciende la luz del cuarto seleccionado para este experimento, todo el resto de la casa tiene que estar a oscuras completamente: debes apagar el teléfono, cualquier radio encendida, incluso el pc, cualquier cosa que haga un mínimo zumbido. Todo debe estar completamente desconectado. Una vez que estés en este cuarto iluminado, tienes que quedarte unos diez minutos de pie en silencio, simplemente es una preparación para que puedas absorber la mayor concentración posible para que tu mente se relaje. Aunque te advierto que tu mente no se relajará por mucho más tiempo por lo que sucede más adelante. Pero por ahora quédate diez minutos tranquilo, respira hondo.

            Una vez hecho esto, agarra la hoja de papel y el boli y escribe varias invitaciones por cuantos cuartos hayan en tu casa. Si en tu casa hay cuatro o seis cuartos, entonces rompes este papel en cuatro o seis partes, sin contar la habitación en la que estás. En estos trozos de papel debes escribir: yo (tu nombre) os invito a una fiesta cordialmente, me gustaría mucho que asistieran, va a ser de “esta hora” a “tal hora”

            Te aconsejo que pongas un límite de tiempo de pocos minutos, no cometas el grave error de decir o de escribir mejor dicho, que la fiesta dure, cinco minutos o si te sientes muy valiente, diez o quince o como mucho veinte minutos. Pero es difícil que lo soportes.

            Agarras estos trozos de papel, sal de la habitación iluminada. No enciendas otra luz y bajo la puerta de cada cuarto, vas a tirar un papelito que es la invitación. Una vez que hayas hecho esto, vuelve al cuarto, quédate unos cuantos minutos en silencio y grita: ¡son todos bienvenidos a la fiesta! Y apaga la luz.

            Cuando la luz esté apagada, agarra la caja de cerillas, las tres cerillas y ponte en una esquina del cuarto mirando a una pared, va a estar todo oscuro, trata de no golpearte. Después de unos cinco minutos, ahí en silencio en la oscuridad total, vas a encender un fósforo. Si el fósforo no se enciende después del primer intento, tíralo y coge el siguiente. Si los siguientes fósforos no se encienden, es que no vino nadie a tu fiesta. Puedes encender la luz con completa confianza y mala suerte.

            Pero si alguna de esas tres cerillas se encienden, es que tienes invitados en la casa. Vas a sostener el fósforo entre tus dedos y por lo que más quieras no mires atrás., porque dudo que puedas aguantar. Si de casualidad, llegas a percibir algo en las esquinas del cuarto y te digo una cosa, va a ser de muy mala educación que tú termines la fiesta antes del límite de tiempo que antes estableciste. Así que ahora vas a tener que aguantarte y vas a tener que sostener ese fósforo hasta que lo puedas tolerar, hasta que empiece a quemar, en cuyo caso lo vas a soltar. Cuando el fósforo caiga al suelo y se apague y te quedes a oscuras. No sé que tipo de persona eres, pero te vas a sentir muy mal, porque vas a saber que hay alguien más en ese cuarto contigo. Lo vas a sentir en cada músculo, lo vas a sentir en la carne y van a estar muy cerca de ti.

            Aun así estás a oscuras completamente no te aconsejo que te des la vuelta, porque puede que veas algo. Quédate en silencio en la pared el mayor tiempo que puedas, o por lo  menos hasta que tú sepas muy bien que el plazo que has puesto para la fiesta se ha acabado.

            Si lo haces todo bien, si respeta las instrucciones. Tus invitados no tienen porque ser hostiles, de hecho, algunas de las pocas personas que han hecho esto, dicen que escucharon una voz muy tenue, muy suave tras ellos que dijeron gracias. Y finalmente ellos lograron sentir que los invitados se marchaban.

            Cuando esto ocurra, o finalmente sepas que la fiesta acabó, date la vuelta con confianza y enciende las luces. Habrá sido una experiencia aterradora y te cuento una cosa. Todas esas personas que no pudieron aguantar y se dieron la vuelta y encendieron las luces, no quisieron hablar nunca más de lo que sucedió, del terror que sufrieron tan grande. No porque les haya atacado principalmente, sino por lo que vieron que los marcó de por vida.

Blind Maiden

            En internet se puede encontrar todo tipo de cosas extrañas, cosas que son ilegales. Esos pequeños griales de gente enferma: pornografía infantil, maltrato animal, e incluso, snuff. Que como algunos conocerán es un género oscuro en el que se mata a una persona frente a una cámara, para el entretenimiento de una audiencia.

            Sin embargo este pequeño grial de gente enferma, no tiene nada que ver con las tres cosas anteriores mencionadas. Tiene que ver con un sitio web extraño, al que solo puedes acceder a mitad de la noche. Por supuesto esto podrá parecer algo excepcional para una persona que no entienda del tema. Pero para los que sí entienden, es un truco muy simple. Hay varias páginas web de juegos de terror en las que solo puedes entrar cuando es de noche, porque de alguna manera hay un dispositivo en esa web que logra ver que hora es en tu ordenador y solo deja entrar cuando es oscuro allí afuera (noche).

            Sin embargo este sitio que según cuenta la leyenda urbana se llama “Blind Maiden”, osease, la “doncella ciega”. Con una terminación muy extraña, decían que el servidor estaba alojado en países bajos. Tenían un detallito que es perturbador, y es el hecho de que no podías engañar al sistema de la página. Porque cuando una página web que tú quieras ver te requiere entrar de noche, solo tienes que cambiar la hora del reloj. Pero en este sitio no había forma de engañar, tenía que ser de noche.

            Los detalles a partir de este punto son borrosos, no hay nada claro. Pero se dice que cuando tu entrabas a este sitio web, aparecía un mensaje en un fondo negro con letras blancas, que decía: asegúrate de estar sólo en casa. Parece muy extraordinario, pero, el juego empezaba solo si cumplías este requisito. Dicen que si había alguien más en la vivienda, no pasaba nada, simplemente cuando le hacías clic en la flecha, no sucedía gran cosa, se quedaba ahí.

            El segundo requisito es que necesitabas una cámara web y tenías que enfocarte la cara, ponerla a funcionar y enfocarte la cara. Si no hacías esto no empezaba nada.

            Una vez que se cumplían estas dos reglas, te pasaban a otra pantalla muy simple, tan simple que es irritante. Esta vez el mensaje decía: ¿estás seguro de seguir adelante? Esta es la última advertencia. El mensaje tenía un algo que no podía pasar indemne ante cualquier persona normal. Porque según se cuenta, muchos se ponían nerviosos al ver un cuadro al lado superior del monitor con tu rostro. Porque estabas transmitiendo con tu webcam.

            Otros más realistas simplemente no les gustaba el hecho de que se trataba todo y de que, el sitio estuviese registrando tu rostro, tu cara real. Pero hubo unos que aceptaron sus condiciones.

            Lo que sucedía a continuación es tan horroroso que cuesta mucho contarlo, porque a pesar de tu rostro no desaparecía del ángulo superior izquierdo del monitor. Aparecía una nueva pantalla en el centro con el rostro más asqueroso, más aberrante y más aterrador que te puedas imaginar. Era una mujer muerta, con los ojos cosidos, la boca también cosida y la nariz casi inexistente, tenía una cicatriz en vez de ella, su pelo era negro y muy grasoso y la piel completamente pálida.
           
            Dicen que verla provocaba vomitar, pero lo impresionante de todo esto es que tú la veías a través de una webcam. No era un dibujo y tampoco era un maniquí, ¿saben por qué? porque la veías caminando. Cualquier persona aterrada, era una pesadilla, porque no era como un screamer, porque no sucedía y terminaba al tiempo.

            Habrían encontrado un mínimo consuelo creyendo, que simplemente se trataba de un sitio interactivo como una actriz. ¿Pero qué sucedía? Que esta doncella ciega está caminando por un sitio que lentamente se te hacía más familiar. Era tu propia casa, era los propios pasillos de tu hogar y ella caminaba por ahí y la veías de frente lentamente acercándose a tu cuarto.

            El tiempo que transcurría de que ella aparecía en el marco de tu puerta y la veías a través del monitor y el tiempo que tardaba desde la puerta de tu casa hasta su destino final, osease tú, se hacía muy largo.

            Dice la leyenda que no se sabe que pasó con ninguna de las victimas que intentaron hacer esto. Pero por ahí se dice que la doncella ciega les arrancó los ojos y los dejó morir.

            Hola a todos, ya he vuelto tras unas largas vacaciones. Algunos podéis decir que seguro que no publicaba porque estaba en mi otro blog con la historia… Pues no es así, también lo tengo “abandonado”.

            Mi regreso se puede decir que es para volver a desahogarme por aquí y de un modo compartirlo. Así no me gasto el dinero en psiquiatras y me aguantáis jajajaja Fuera bromas, tengo que volver a escribir. Aparte de estar hablando con los amigos de mis problemas (aunque no les cuento todo, demasiado tendrán ellos como para soportar todo lo mío)

            También diré que haré actualizaciones semanales, una o dos por semana. No me pidáis más que os busco y os secuestro jajajaja En fin, mañana subiré alguna historia de miedo tipo creepypaste.

            ¿Qué más decir? Mmmmmmm bah… a seguir siendo felices, nos vemos otro día y si me muero, vengar mi muerte jajajaja